viernes, 18 de septiembre de 2026

¿En quién buscas consuelo?



Hay días que pesan mucho y momentos en los que el ánimo se resiente. Hay ocasiones en las que las personas nos decepcionan y la soledad parece ser nuestra única necesidad. Otras veces, nos cuesta perdonarnos los errores y sentimos que hemos hecho mal demasiadas cosas.

Cuando el cansancio no es solo del cuerpo y perdemos las ganas de avanzar, ¡qué necesario es un abrazo que nos devuelva la calma, un lugar en el que cobijarnos y reponer fuerzas!

Ese abrazo y ese lugar no tienen por qué ser algo físico. Lo importante es la sensación de recogimiento, el consuelo que tanta falta nos hace, el poder abandonarnos con confianza, sabiendo que retomaremos el camino con la paz que habíamos perdido.

Solo en Allah se puede resurgir de esa manera. Él es el Refugio.

Relató Al Bujari, de Abu Huraira, que dijo el mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él): 

«Ciertamente, dijo Allah, el Altísimo: 
Quien se enemistara con un wali mío, le haré saber que está en guerra conmigo; no se me ha acercado Mi siervo por nada tan querido para Mí como es el cumplimiento de aquello que le he hecho obligatorio; y continúa Mi siervo acercándose a Mí con acciones voluntarias hasta que es querido por Mí. Y, si quisiera, Yo sería su oído con el cual oiría, su vista con la que vería, su mano con la que trabajaría por el bien y sus piernas con las que caminaría. Lo que me pidiera, Yo se lo daría; y, si buscara refugio en Mí, lo encontraría».

(Hadiz tomado del tomo 3 del Tafsir del Corán de Al-Qurtubi, traducido por Zakaríya Maza)

Si cargas con errores del pasado, recuerda:

Di: ¡Siervos míos que os habéis excedido en contra de vosotros mismos, no desesperéis de la misericordia de Allah, es verdad que Allah perdona todas las faltas, pues es el Perdonador, el Compasivo!
(Corán 39:50)

De Anas se transmitió que oyó decir al Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él):

«Dijo Allah, Altísimo sea:
—¡Oh, hijo de Adán! En cualquier momento y situación que Me pidieras y Me rogaras el perdón, Yo te lo daría.
—¡Oh, hijo de Adán! Aunque tus faltas alcanzaran el cielo por su cantidad, y después Me pidieras el perdón por ellas, Yo te lo concedería.
—¡Oh, hijo de Adán! Si vinieras a Mí con faltas como casi toda la Tierra llena y llegaras a Mi encuentro sin haberme asociado nada ni nadie, te concedería el perdón».
(Lo relató At-Tirmidi: hadiz hasan)

(Fuente: Lo más sagrado de los Jardines de los Justos, del imam An-Nawawi, traducido por Zakaríya Maza)




miércoles, 9 de septiembre de 2026

La sabiduría frente a otras virtudes



Nos dice Allah en el Corán que la sura de Yusuf es la más hermosa de las historias. Y es cierto que podemos sacar valiosas enseñanzas de ella.

Una de ellas es la gran importancia que tiene el conocimiento en la vida de las personas como medio para prosperar y tener una existencia plena. La sabiduría nos eleva, y Allah nos hace ver la alta posición que ocupan los sabios en comparación con el resto de la gente. De hecho, a Luqman se le dio a elegir entre el conocimiento y el poder, y escogió el primero.

Allah le concedió a Yusuf, la paz sea con él, la capacidad para interpretar los sueños y tomar decisiones sobre ello. A cada persona nos ha dado habilidades diferentes, y es nuestra responsabilidad desarrollarlas y aplicarlas con beneficio.

Pero volvamos a la sura.

El profeta Yusuf, la paz sea con él, recibió otras bendiciones que, aun siendo buenas, le trajeron muchos problemas. El gran amor de su padre hacia él provocó la envidia de sus hermanos, quienes lo abandonaron en el fondo de un aljibe e hicieron creer a todos que había muerto atacado por un lobo. Su impresionante belleza física despertó el deseo de la mujer en cuya casa vivía, y ese incidente fue la causa de su injusto encarcelamiento.

Sin embargo, a través del conocimiento que Allah le había otorgado, y con Su permiso, logró salir de prisión, se convirtió en el consejero del rey y llegó a ser responsable de la economía del país.

Ni el amor paterno ni la belleza pudieron darle tanto como el saber aplicado con buen criterio y bajo la obediencia a Allah.

Reflexionemos un poco sobre esto.


viernes, 29 de mayo de 2026

Adorar a Allah a través de la belleza



Sabemos que «Allah es hermoso y Le gusta la hermosura». En otra traducción: «Allah es bello y ama la belleza».

Si ama la belleza, ¿por qué no tomarla como un medio para acercarnos a Él?

Nuestro Creador nos ha regalado las cosas más hermosas y nos ha dotado de sensibilidad para apreciarlas. Dondequiera que miremos, siempre habrá algo que nos cause admiración y nos eleve el ánimo. Sea cual sea nuestra personalidad, tengamos el gusto que tengamos, todos encontramos algo con lo que maravillarnos.

Pero podemos hacer una seguna interpretación de este concepto y entender que la hermosura es uno de los caminos que tenemos para adorarlo. Por lo tanto, busquemos esa belleza en nuestra vida.

Seamos hermosos/as para Allah.

Seamos hermosos físicamente cuidando nuestro aspecto e higiene. Seamos hermosos en nuestro comportamiento buscando los buenos modales y la nobleza de carácter. Seamos bellos en nuestro interior alimentando los sentimientos más sublimes.

Rodeémonos de hermosura en todo lo que hacemos, lo que decimos, lo que vemos…

Convirtámonos en esos seres hermosos a los que Allah quiere amar.

La recompensa más grande será lograr ser dignos de Su amor; pero, al mismo tiempo, engrandeceremos nuestra existencia con toda esa belleza que nos elevará como seres humanos.

De Abdallah ibn Masud se transmitió que el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo:

«No entrará en el Jardín aquel en cuyo corazón quede un ápice de soberbia y arrogancia.
Y dijo un hombre: 
—Ciertamente, al hombre le gusta tener una hermosa ropa y unas buenas sandalias.
Dijo: 
—¡Allah es hermoso y Le gusta la hermosura! Y la soberbia es el desprecio por la verdad y la palabra justa, así como el menosprecio de los demás.».
(Lo relató Muslim)
(Hadiz número 365 del libro Lo más granado de los jardines de los justos, del Imam An-Nawawi; traducido al español por Zakaríya Maza)



sábado, 23 de mayo de 2026

Mi compromiso



Llegué a creer que ya nadie leía blogs, que la lectura lenta había sido reemplazada por la velocidad de las redes sociales, donde cada publicación dura un instante y luego desaparece.

Hace unos días, para mi sorpresa, pasé por este espacio y comprobé que seguía teniendo visitas. Esa fue la señal: tengo que continuar compartiendo, hay muchas cosas por escribir, la belleza del Islam no tiene fin, su sabiduría no se acaba, la información hay que transmitirla una y otra vez.

Escribir sobre estas cuestiones calma mi ánimo, me llena de paz y me invita a bajar el ritmo para conectar con el Creador y recordar las cosas importantes en las que no pienso con la frecuencia que debería. Quiero volver a tener la ilusión del principio, cuando sentía que tenía tantos temas por aprender y la urgencia del conocimiento no me dejaba parar de buscar.

Allah nos dice en el Corán:

Llama al camino de tu Señor por medio de la Sabiduría, la buena exhortación y convenciéndolos de la mejor manera, verdaderamente tu Señor conoce a quien se extravía de Su camino y conoce a los guiados. (Corán 16:125)

¿Y qué mejor palabra que la de aquel que llama (a los demás) a Allah, obra con rectitud y dice: Yo soy de los musulmanes? (Corán 41:32)

Aunque lo haya descuidado durante meses, el compromiso de llamar al Camino de Allah sigue siendo una obligación para mí; y el esfuerzo de elegir las mejores palabras implica dedicar tiempo a la tarea de pensar sobre ellas y plasmarlas.

Si nos enteramos de un asunto de este mundo que es un beneficio, corremos a contarlo a familiares y amigos: descuentos, regalos, ayudas, acontecimientos especiales, condiciones ventajosas, noticias, objetos que nos facilitarán la vida… Y qué nos va a beneficiar más que encontrar la Verdad y seguir el único Camino que nos puede llevar al éxito. ¿No es eso más digno de ser transmitido a quienes nos importan?

Si tengo el conocimiento que puede sacar a alguien de la «oscuridad», mi compromiso es difundirlo. Si puedo ser el medio que Allah elija para guiar a una sola persona, in sha Allah, mi compromiso es cumplir con ese papel.




miércoles, 9 de abril de 2025

Cada tiempo está medido


Hace algunos días vi que mi rosal estaba a punto de regalarme un par de flores, anunciando la llegada de la primavera a mi terraza.
Desde entonces, me asomo cada mañana con la ilusión de ver, por fin, mis rosas; emocionada por recrearme en la belleza de las pequeñas cosas que, en realidad, son grandes porque Allah es Grande y hay maravilla en todo lo que crea.

Cada mañana espero el nacimiento de esas flores sabiendo que no van a aparecer antes porque yo tenga muchas ganas de que eso ocurra, sino que todo tiene su tiempo y surge cuando así debe ser.

La paciencia es un arte a cultivar y el gran ejercicio consiste en llevarla de la mano junto a la ilusión por lo que está por llegar, de tal forma que una no anule a la otra y estemos siempre preparadas para emocionarnos con cada asunto que llega a nuestra vida, sabiendo que no podía ocurrir antes o después porque Allah, en Su Infinita Sabiduría, ha dado a cada cosa su tiempo. Su tiempo perfecto para que nos llegue de la manera perfecta.

Pueden ser flores, oportunidades, personas, sentimientos, cosas que esperamos... Y, tantas veces, aquello que no esperamos y que Allah nos regala, aun sin haberlo pedido, por Su Generosidad sin límites.

El aprendizaje que me dan esas rosas a punto de brotar es recordar que todo necesita su tiempo y que esa espera es parte del milagro, que mientras va ocurriendo ya es belleza, que no solo hay que disfrutar del final del camino porque todo el camino, entero, está lleno de oportunidades y posibilidades que solo ocurrirán cuando llegue su momento.

Porque cada momento, cada tiempo, está medido.

... Cada cosa, junto a Él, es según una medida. (Corán 13:9)


viernes, 27 de diciembre de 2024

La conquista de La Meca

"La batalla de la conquista de La Meca es la victoria más grandiosa con la que Allah honró a Su religión, a Su Mensajero, a Sus soldados y a Su fiel partido de piadosos. Con ella liberó a Su Casa Sagrada de manos de los politeístas, haciendo de ella una guía para los mundos. Fue la conquista con que los cielos se albriciaron y la gente entró en masas en las filas del Islam. Fue una victoria sin igual".

(Extraído del libro "El Néctar Sellado" de sheij Safi-ur-Rahman Al Mubarakfuri, traducido al español por el equipo de la editorial Annur)


Súplica a Allah


"¡Oh Allah! A Ti pertenecen todas las alabanzas, nadie toma lo que Tú extiendes (el sustento) y nadie puede extender lo que Tú restringes. Nadie puede guiar a quien Tú extravías ni desviar a quien Tú guías. Nadie puede dar lo que Tú retienes ni impedir lo que Tú das. Nadie puede acercar lo que Tú alejas ni alejar lo que Tú acercas. ¡Oh Allah! Extiende sobre nosotros Tus bendiciones, Tu misericordia, Tus favores y Tu sustento. ¡Oh Allah! Te pido un bienestar permanente que no cambia ni desaparece. ¡Oh Allah! Te pido la ayuda en los días de pobreza y la seguridad en los días de miedo. ¡Oh Allah! Me refugio en Ti del mal de lo que nos concedes y de lo que nos impides. ¡Oh Allah! Haz que amemos la fe y embellécela en nuestros corazones; y haz que aborrezcamos la incredulidad, el desorden moral y la desobediencia; y haznos de los guiados por el buen camino. ¡Oh Allah! Haz que muramos y vivamos siendo musulmanes; y admítenos entre los piadosos y no con los avergonzados y tentados. ¡Oh Allah! Combate a los incrédulos que desmienten Tus mensajeros y disuaden a la gente de Tu camino; y haz caer sobre ellos Tu censura y Tu castigo. ¡Oh Allah! Combate a los incrédulos que recibieron el libro. ¡Oh Dios de la Verdad!"

Esta súplica fue hecha por el Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) el día de la batalla de Uhud y nosotros deberíamos tenerla presente cada día.

(Súplica extraída del libro "El Néctar Sellado" de sheij Safi-ur-Rahman Al Mubarakfuri, traducido al español por el equipo de la editorial Annur).


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