miércoles, 9 de septiembre de 2026

La sabiduría frente a otras virtudes



Nos dice Allah en el Corán que la sura de Yusuf es la más hermosa de las historias. Y es cierto que podemos sacar valiosas enseñanzas de ella.

Una de ellas es la gran importancia que tiene el conocimiento en la vida de las personas como medio para prosperar y tener una existencia plena. La sabiduría nos eleva, y Allah nos hace ver la alta posición que ocupan los sabios en comparación con el resto de la gente. De hecho, a Luqman se le dio a elegir entre el conocimiento y el poder, y escogió el primero.

Allah le concedió a Yusuf, la paz sea con él, la capacidad para interpretar los sueños y tomar decisiones sobre ello. A cada persona nos ha dado habilidades diferentes, y es nuestra responsabilidad desarrollarlas y aplicarlas con beneficio.

Pero volvamos a la sura.

El profeta Yusuf, la paz sea con él, recibió otras bendiciones que, aun siendo buenas, le trajeron muchos problemas. El gran amor de su padre hacia él provocó la envidia de sus hermanos, quienes lo abandonaron en el fondo de un aljibe e hicieron creer a todos que había muerto atacado por un lobo. Su impresionante belleza física despertó el deseo de la mujer en cuya casa vivía, y ese incidente fue la causa de su injusto encarcelamiento.

Sin embargo, a través del conocimiento que Allah le había otorgado, y con Su permiso, logró salir de prisión, se convirtió en el consejero del rey y llegó a ser responsable de la economía del país.

Ni el amor paterno ni la belleza pudieron darle tanto como el saber aplicado con buen criterio y bajo la obediencia a Allah.

Reflexionemos un poco sobre esto.


viernes, 29 de mayo de 2026

Adorar a Allah a través de la belleza



Sabemos que «Allah es hermoso y Le gusta la hermosura». En otra traducción: «Allah es bello y ama la belleza».

Si ama la belleza, ¿por qué no tomarla como un medio para acercarnos a Él?

Nuestro Creador nos ha regalado las cosas más hermosas y nos ha dotado de sensibilidad para apreciarlas. Dondequiera que miremos, siempre habrá algo que nos cause admiración y nos eleve el ánimo. Sea cual sea nuestra personalidad, tengamos el gusto que tengamos, todos encontramos algo con lo que maravillarnos.

Pero podemos hacer una seguna interpretación de este concepto y entender que la hermosura es uno de los caminos que tenemos para adorarlo. Por lo tanto, busquemos esa belleza en nuestra vida.

Seamos hermosos/as para Allah.

Seamos hermosos físicamente cuidando nuestro aspecto e higiene. Seamos hermosos en nuestro comportamiento buscando los buenos modales y la nobleza de carácter. Seamos bellos en nuestro interior alimentando los sentimientos más sublimes.

Rodeémonos de hermosura en todo lo que hacemos, lo que decimos, lo que vemos…

Convirtámonos en esos seres hermosos a los que Allah quiere amar.

La recompensa más grande será lograr ser dignos de Su amor; pero, al mismo tiempo, engrandeceremos nuestra existencia con toda esa belleza que nos elevará como seres humanos.

De Abdallah ibn Masud se transmitió que el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo:

«No entrará en el Jardín aquel en cuyo corazón quede un ápice de soberbia y arrogancia.
Y dijo un hombre: 
—Ciertamente, al hombre le gusta tener una hermosa ropa y unas buenas sandalias.
Dijo: 
—¡Allah es hermoso y Le gusta la hermosura! Y la soberbia es el desprecio por la verdad y la palabra justa, así como el menosprecio de los demás.».
(Lo relató Muslim)
(Hadiz número 365 del libro Lo más granado de los jardines de los justos, del Imam An-Nawawi; traducido al español por Zakaríya Maza)



sábado, 23 de mayo de 2026

Mi compromiso



Llegué a creer que ya nadie leía blogs, que la lectura lenta había sido reemplazada por la velocidad de las redes sociales, donde cada publicación dura un instante y luego desaparece.

Hace unos días, para mi sorpresa, pasé por este espacio y comprobé que seguía teniendo visitas. Esa fue la señal: tengo que continuar compartiendo, hay muchas cosas por escribir, la belleza del Islam no tiene fin, su sabiduría no se acaba, la información hay que transmitirla una y otra vez.

Escribir sobre estas cuestiones calma mi ánimo, me llena de paz y me invita a bajar el ritmo para conectar con el Creador y recordar las cosas importantes en las que no pienso con la frecuencia que debería. Quiero volver a tener la ilusión del principio, cuando sentía que tenía tantos temas por aprender y la urgencia del conocimiento no me dejaba parar de buscar.

Allah nos dice en el Corán:

Llama al camino de tu Señor por medio de la Sabiduría, la buena exhortación y convenciéndolos de la mejor manera, verdaderamente tu Señor conoce a quien se extravía de Su camino y conoce a los guiados. (Corán 16:125)

¿Y qué mejor palabra que la de aquel que llama (a los demás) a Allah, obra con rectitud y dice: Yo soy de los musulmanes? (Corán 41:32)

Aunque lo haya descuidado durante meses, el compromiso de llamar al Camino de Allah sigue siendo una obligación para mí; y el esfuerzo de elegir las mejores palabras implica dedicar tiempo a la tarea de pensar sobre ellas y plasmarlas.

Si nos enteramos de un asunto de este mundo que es un beneficio, corremos a contarlo a familiares y amigos: descuentos, regalos, ayudas, acontecimientos especiales, condiciones ventajosas, noticias, objetos que nos facilitarán la vida… Y qué nos va a beneficiar más que encontrar la Verdad y seguir el único Camino que nos puede llevar al éxito. ¿No es eso más digno de ser transmitido a quienes nos importan?

Si tengo el conocimiento que puede sacar a alguien de la «oscuridad», mi compromiso es difundirlo. Si puedo ser el medio que Allah elija para guiar a una sola persona, in sha Allah, mi compromiso es cumplir con ese papel.




miércoles, 9 de abril de 2025

Cada tiempo está medido


Hace algunos días vi que mi rosal estaba a punto de regalarme un par de flores, anunciando la llegada de la primavera a mi terraza.
Desde entonces, me asomo cada mañana con la ilusión de ver, por fin, mis rosas; emocionada por recrearme en la belleza de las pequeñas cosas que, en realidad, son grandes porque Allah es Grande y hay maravilla en todo lo que crea.

Cada mañana espero el nacimiento de esas flores sabiendo que no van a aparecer antes porque yo tenga muchas ganas de que eso ocurra, sino que todo tiene su tiempo y surge cuando así debe ser.

La paciencia es un arte a cultivar y el gran ejercicio consiste en llevarla de la mano junto a la ilusión por lo que está por llegar, de tal forma que una no anule a la otra y estemos siempre preparadas para emocionarnos con cada asunto que llega a nuestra vida, sabiendo que no podía ocurrir antes o después porque Allah, en Su Infinita Sabiduría, ha dado a cada cosa su tiempo. Su tiempo perfecto para que nos llegue de la manera perfecta.

Pueden ser flores, oportunidades, personas, sentimientos, cosas que esperamos... Y, tantas veces, aquello que no esperamos y que Allah nos regala, aun sin haberlo pedido, por Su Generosidad sin límites.

El aprendizaje que me dan esas rosas a punto de brotar es recordar que todo necesita su tiempo y que esa espera es parte del milagro, que mientras va ocurriendo ya es belleza, que no solo hay que disfrutar del final del camino porque todo el camino, entero, está lleno de oportunidades y posibilidades que solo ocurrirán cuando llegue su momento.

Porque cada momento, cada tiempo, está medido.

... Cada cosa, junto a Él, es según una medida. (Corán 13:9)


viernes, 27 de diciembre de 2024

La conquista de La Meca

"La batalla de la conquista de La Meca es la victoria más grandiosa con la que Allah honró a Su religión, a Su Mensajero, a Sus soldados y a Su fiel partido de piadosos. Con ella liberó a Su Casa Sagrada de manos de los politeístas, haciendo de ella una guía para los mundos. Fue la conquista con que los cielos se albriciaron y la gente entró en masas en las filas del Islam. Fue una victoria sin igual".

(Extraído del libro "El Néctar Sellado" de sheij Safi-ur-Rahman Al Mubarakfuri, traducido al español por el equipo de la editorial Annur)


Súplica a Allah


"¡Oh Allah! A Ti pertenecen todas las alabanzas, nadie toma lo que Tú extiendes (el sustento) y nadie puede extender lo que Tú restringes. Nadie puede guiar a quien Tú extravías ni desviar a quien Tú guías. Nadie puede dar lo que Tú retienes ni impedir lo que Tú das. Nadie puede acercar lo que Tú alejas ni alejar lo que Tú acercas. ¡Oh Allah! Extiende sobre nosotros Tus bendiciones, Tu misericordia, Tus favores y Tu sustento. ¡Oh Allah! Te pido un bienestar permanente que no cambia ni desaparece. ¡Oh Allah! Te pido la ayuda en los días de pobreza y la seguridad en los días de miedo. ¡Oh Allah! Me refugio en Ti del mal de lo que nos concedes y de lo que nos impides. ¡Oh Allah! Haz que amemos la fe y embellécela en nuestros corazones; y haz que aborrezcamos la incredulidad, el desorden moral y la desobediencia; y haznos de los guiados por el buen camino. ¡Oh Allah! Haz que muramos y vivamos siendo musulmanes; y admítenos entre los piadosos y no con los avergonzados y tentados. ¡Oh Allah! Combate a los incrédulos que desmienten Tus mensajeros y disuaden a la gente de Tu camino; y haz caer sobre ellos Tu censura y Tu castigo. ¡Oh Allah! Combate a los incrédulos que recibieron el libro. ¡Oh Dios de la Verdad!"

Esta súplica fue hecha por el Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) el día de la batalla de Uhud y nosotros deberíamos tenerla presente cada día.

(Súplica extraída del libro "El Néctar Sellado" de sheij Safi-ur-Rahman Al Mubarakfuri, traducido al español por el equipo de la editorial Annur).


lunes, 2 de diciembre de 2024

Una nueva sociedad


Texto sobre la formación de una nueva sociedad en Medina después de la llegada del Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) junto con los primeros musulmanes. Extraído del libro El Néctar Sellado, de sheij Safi-ur-Rahman Al Mubarakfuri, traducido al español por el equipo de la editorial Annur.

Con su sabiduría y su buena gestión, el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) fundó las bases de una nueva sociedad. Era el reflejo de la moral sublime de los musulmanes gracias a la compañía del Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él). Él se comprometía en educarles en las enseñanzas, la educación, la purificación del alma, la observación de las buenas acciones y los buenos modales. Les educaba en el afecto, la hermandad, la gloria, el honor, la adoración y la obediencia. Un hombre le preguntó: ¿Qué obras tienen más mérito en el Islam?

Dijo: "Ofrece alimentos y saluda a quien conozcas y a quien no conozcas por igual". 'Abdullah Ibn Salam dijo: Cuando el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) llegó a Medina, fui a verlo. En cuanto lo vi supe que no podía ser mentiroso. Lo primero que dijo fue: "¡Oh gente! Difundid el saludo de paz, ofreced alimento, mantened unidos los lazos de parentesco y rezad por la noche mientras la gente duerme, así entraréis al Paraíso en paz".

Solía decir: "No entrará al Paraíso aquel cuyo vecino no está a salvo de su maltrato". Decía: "El musulmán es aquella persona de quien los demás musulmanes están a salvo del maltrato de su lengua y de su mano". También decía: "Ninguno de vosotros tendrá su fe completa hasta que desee para su hermano aquello que desea para sí mismo". "Los creyentes en su amor recíproco son como una única persona, cuando el ojo sufre, todo el cuerpo siente el dolor y cuando la cabeza sufre todo el cuerpo siente el dolor". Decía: "Los musulmanes entre sí son como una construcción donde cada parte sostiene a la otra".
 
Decía: "No os odiéis, no os envidiéis y no os deis la espalda. ¡Siervos de Allah! Sed hermanos. No se le permite al musulmán permanecer sin hablarle a su hermano más de tres días". Decía: "El musulmán es hermano del musulmán, no lo trata injustamente ni lo decepciona. Aquel que ayude a su hermano en sus asuntos, Allah le ayudará en los suyos. Aquel que alivie a un musulmán una pena, Allah le aliviará una pena de las del Día del Juicio. Aquel que resguarde a un musulmán, Allah lo resguardará el Día del Juicio". Decía: "Sed misericordiosos con los que están en la Tierra y tendréis la misericordia de Quien está en el Cielo". Decía: "No es un creyente aquel que se acueste con el estómago lleno mientras que su vecino esté hambriento". Decía: "Ofender a un musulmán es pecado y combatirlo es incredulidad"

Consideraba que despejar el camino de todo aquello que pueda ser dañino para los demás es caridad, la caridad es una rama de la fe. Exhortaba a los creyentes a dar caridad, recordándoles las virtudes de hacerlo para ablandar sus corazones.

Decía: "La caridad borra los pecados igual que el agua apaga el fuego". Decía: "Cualquier musulmán que vista a otro musulmán necesitado, Allah le concederá vestimenta del Paraíso; cualquier musulmán que alimente a otro musulmán hambriento, Allah lo alimentará de los frutos del Paraíso; y cualquier musulmán que da de beber a otro musulmán sediento, Allah le dará de beber del Néctar Sellado".
 
También decía: "Evitad el Infierno aunque sea con la mitad de un dátil (dado en caridad) y si no lo tenéis que sea con buenas palabras"

El Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) también exhortaba a abstenerse de pedir, a no ser que sea una necesidad. Solía mencionar mucho los méritos de la paciencia y la moderación. Consideraba el asunto como arañazos o rasguños en la cara de quien pide. Les hablaba de las virtudes y recompensa divina por el cumplimiento de las prácticas de la adoración. Les conectaba espiritualmente con la revelación que recibía, recitándosela, para que fueran consecuentes con sus responsabilidades hacia la misión islámica, además de la necesidad del conocimiento y la meditación. Así es como el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) perfeccionaba su pensamiento, elevaba su ánimo, despertaba sus dones naturales y les inculcaba nobles valores, hasta que llegaron a ser un modelo ejemplar para las generaciones venideras.

'Abdullah Ibn Mas'ud dijo: Si alguien quiere seguir la sunnah, que siga la tradición de aquellos que ya están muertos, porque los vivos no están a salvo de las tribulaciones. 
Así eran los compañeros de Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean con él). Eran los mejores de esta nación, los más piadosos, los más sabios y los menos pretenciosos. Allah, Altísimo sea, los eligió para acompañar a Su Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) y establecer Su Religión. Así que reconoced sus méritos, seguid su tradición y aferraos, todo lo que podáis, a sus modales, porque ellos siguieron el camino recto.

Nuestro Mensajero (la paz y las bendiciones de Allah sean con él), el gran líder, tenía excelentes atributos. Era perfecto con talento, virtudes, modales y admirables acciones que hacen que los corazones se inclinen hacia él. Siempre que decía algo o daba indicaciones, sus compañeros se apresuraban a acatarlas.

Así es como el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) pudo fundar, en Medina, una nueva sociedad, la más maravillosa y honorable sociedad, jamás conocida en la historia y sólida ante las distintas corrientes del tiempo y capaz de cambiar el curso de la historia de la humanidad.






lunes, 25 de noviembre de 2024

¿Quieres entrar en el Paraíso?


De Abu Huraira, que Allah esté complacido con él, que el Mensajero de Allah, al que Allah le dé Su gracia y paz, dijo:

"Toda mi umma (comunidad) entrará en el Jardín excepto quien no quiera".
Dijeron: "¡Mensajero de Allah!, ¿y quién podrá no querer?"
Dijo: "quien me obedezca, entrará en el Jardín; y quien me desobedezca, no habrá querido".

(Hadiz número 2212 del libro Sahih Al-Bujari, de Imam Zainudin Ahmad Ibn 'Abdal Latif Az-Zubaidi, traducido al español por Hayy Abdul Ghani Melara Navío)


A partes iguales


De Abu Musa, que Allah esté complacido con él, que dijo:

El Mensajero de Allah, la que Allah le dé Su gracia y paz, dijo:
"(La tribu de) los Ash'aríes, cuando se les agotan las provisiones en una expedición o escasea el alimento de sus familias en Medina, juntan lo que tienen en una misma pieza de tela y luego lo reparten entre ellos por igual (midiéndolo) con el mismo recipiente; así pues ellos son de los míos y yo soy de los suyos".

(Hadiz número 1132 del libro Sahih Al-Bujari, de Imam Zainudin Ahmad Ibn 'Abdal Latif Az-Zubaidi, traducido al español por Hayy Abdul Ghani Melara Navío)
 
 

Los que serán tragados


De Ibn 'Umar (hijo de 'Umar), que Allah esté complacido con ambos, que dijo:

El Profeta, al que Allah le dé Su gracia y paz, dijo:
"Quien se apropie de una tierra sin pertenecerle por derecho, el Día del Levantamiento será tragado por siete tierras".

(hadiz número 1120 del libro Sahih Al-Bujari, del Imam Zainudin Ahmad Ibn 'Abdal Latif Az-Zubaidi, traducido al español por Hayy Abdul Ghani Melara Navío).


Ayuda a tu hermano


De Anas, que Allah esté complacido con él, que dijo:

El Mensajero de Allah, al que Allah le dé Su gracia y paz, dijo: "Ayuda a tu hermano sea opresor u oprimido".
Dijeron: "¡Mensajero de Allah!, que lo ayude estando oprimido bien, pero ¿cómo puede ayudarlo siendo opresor?"
Dijo: "Impidiendo que abuse (de otros)".

(Hadiz número 1116 del libro Sahih Al-Bujari, de Imam Zainudin Ahmad Ibn 'Abdal Latif Az-Zubaidi, traducido al español por Hayy Abdul Ghani Melara Navío).



Tres querellas

 
De Abu Huraira, que Allah esté complacido con él, del Profeta, al que Allah le dé Su gracia y paz, que dijo:

Dice Allah:
"Hay tres contra los que Yo me querellaré personalmente el Día del Levantamiento:
"Un hombre que da (su palabra, jurando) por Mí y luego defrauda; un hombre que vende a alguien que es libre y se come lo que le pagaron por él; y un hombre que toma un asalariado y obtiene de él su servicio cumplidamente y no le da su salario".

(Hadiz número 1046 del libro Sahih Al-Bujari del Imam Zainudin Ahmad Ibn 'Abdal Latif Az-Zubaidi, traducido al español por Hayy Abdul Ghani Melara Navío)

Sólo espero de Él

 
Ellos son mis enemigos, al contrario del Señor de los mundos.
Que me creó y me guía.
Que me alimenta y me da de beber
y que, cuando estoy enfermo, me cura.
Y el que me hará morir y luego me devolverá a la vida.
Y de Quien espero con anhelo que me perdone las faltas el Día de la Rendición de cuentas.
(Corán 26:77-82)


jueves, 10 de octubre de 2024

Sobre recuperar lo que se ha dado


De 'Umar, que Allah esté complacido con él, que dijo:

"Di un caballo en el camino de Allah y aquel que lo tenía lo desatendió, y entonces quise comprárselo y pensé que él lo vendería a buen precio y le pregunté al Profeta, al que Allah le dé Su gracia y paz, y dijo: "No lo compres y no vuelvas a tomar lo que has dado como sadaqa, aunque te lo dé por un dirham; porque el que vuelve a tomar lo que ha dado como sadaqa, es como el que vuelve a tragar lo que ha vomitado".

(Hadiz número 757 del libro Sahih Al-Bujari Compendio de sus hadices por Imam Zainudin Ahmad Ibn 'Abdal Latif Az-Zubaidi, traducido al español por Hayy Abdul Ghani Melara Navío)


miércoles, 9 de octubre de 2024

Pide a Allah por nosotros


De Anas Ibn Malik, que Allah esté complacido con él, que dijo: 
 
"En la época del Profeta, al que Allah le dé Su gracia y paz, la gente había sufrido un año de sequía, y un día de yumu'a, mientras el Profeta, al que Allah le dé Su gracia y paz, daba el jutba, se levantó un beduino y dijo: "¡Oh, Mensajero de Allah!, el ganado perece y las familias tienen hambre, pide a Allah por nosotros". El Profeta, al que Allah le dé Su gracia y paz, levantó sus manos, y no veíamos en el cielo ningún retazo de nube. Y, ¡Por Aquel en cuyas manos está mi alma!, que no acabó de bajarlas y las nubes se habían agrupado como montañas, y luego, antes de que hubiera bajado del minbar, vi la lluvia correr por su barba y nos llovió aquel día y parte del día siguiente y del día después y de los siguientes hasta el yumu'a próximo en que el beduino se volvió a levantar, o (quizás) fue otro el que lo dijo: "¡Oh, Mensajero de Allah!, los edificios se desmoronan y el ganado se ahoga, así pues pide a Allah por nosotros". Y el Profeta, al que Allah le dé Su gracia y paz, levantó sus manos y dijo: "¡Oh Allah!, en torno a nosotros, no sobre nosotros". Y no había parte de las nubes que señalara con la mano que no se despejara quedándose Medina como un claro entre ellas. Y el agua fluyó por el valle de Qanat durante un mes y nadie venía de la zona que no hablara de la abundancia de lluvia."

(Hadiz número 519 del libro Sahih Al.Bujari Compendio de sus hadices por Imam Zainudin Ahmad Ibn 'Abdal Latif Az-Zubaidi, traducido al español por Hayy Abdul Ghani Melara Navío)


Intocable


De Abu 'Abs, que Allah esté complacido con él, que dijo, mientras iba al yumu'a: 

"Escuché al Profeta, al que Allah le dé Su gracia y paz, decir:"

"Aquel cuyos pies se cubran de polvo en el camino de Allah, Allah lo hará intocable (haram) para el Fuego".

(Hadiz número 507 del libro Sahih Al-Bujari Compendio de sus hadices por Imam Zainudin Ahmad Ibn 'Abdal Latif Az-Zubaidi, traducido al español por Hayy Abdul Ghani Melara Navío)


La lluvia generosa y abundante

De Abu Musa, que Allah esté complacido con él, del Profeta, al que Allah le dé Su gracia y paz, que dijo:

"La guía y el conocimiento con los que Allah me ha enviado son como la lluvia generosa y abundante que cae sobre una tierra de la cual una parte es fértil y absorbe el agua produciendo pasto y hierba abundantes y otra son terrenos duros y retienen el agua. (En ambos casos) Allah beneficia con ella a la gente que bebe, da de beber (a sus animales) y siembra. (Esa misma lluvia) Allah la hace caer sobre otra tierra que no son sino terrenos lisos que ni retienen el agua ni producen pasto. Esta es la semblanza del que accede a la comprensión y conocimiento del din de Allah y le beneficia aquello con lo que Allah me envió de manera que sabe y enseña; y la semblanza del que se desentiende y no acepta la guía de Allah con la que he sido enviado".

(Hadiz número 70 del libro Sahih Al-Bujari Compendio de sus hadices por Imam Zainudin Ahmad Ibn 'Abdal Latif Az-Zubaidi, traducido al español por Hayy Abdul Ghani Melara Navío)

jueves, 19 de septiembre de 2024

¿A qué le tienes envidia?


No todos los sentimientos son inevitables, algunos los podemos trabajar y mantenerlos bajo control. La envidia es uno de ellos.
Controlar la envidia pasa por ser agradecidos con lo que tenemos y ser capaces de valorarlo.
¿Te cuesta encontrar en tu vida cosas valiosas? ¿Crees que no existen? Pide a otras personas que te digan las cosas buenas que ven en ti, a veces desde fuera se ve mejor.

Y puestos a centrarnos en las envidias, ¿a quién envidiamos?

Porque hay una envidia sana, una envidia sin rencor, una envidia con admiración. Es un sentimiento que no implica querer que lo que tiene otro sea mío y no de él.
Se trata de las ganas de ser mejores, de tomar un modelo y esforzarnos por conseguir los buenos valores que vemos en esa persona, sin que estos valores disminuyan en ellos y así mejoramos todos.
 
Por eso hay que tener mucho cuidado sobre a quién elegimos como figura de referencia, a quién queremos parecernos, qué aporta esa persona a la humanidad y si algo cambiará en el mundo el día que ya no esté.

De 'Abdullah Ibn Mas'ud, que Allah esté complacido con él, que dijo:

"El Profeta, al que Allah le dé Su gracia y paz, dijo:
"Sólo hay dos cosas dignas de envidia: un hombre al que Allah le ha dado riqueza y se le impone gastarla por completo en la Verdad y otro al que Allah le ha dado la sabiduría y juzga con ella y la enseña"."
(Hadiz 66 del libro Sahih Al-Bujari, compendio de sus hadices por Imam Zainudin Ahmad Ibn 'Abdal Latif Az-Zubaidi, traducido al español por Hayy Abdul Ghani Melara Navío)


viernes, 17 de noviembre de 2023

La responsabilidad de gobernar


De Ma'qil Ibn Yasar, que Allah esté complacido con él, que dijo:
"Escuché al Mensajero de Allah, al que Allah le dé Su gracia y paz, decir:
"Todo siervo al que Allah le confíe responsabilidad (de gobernar a los demás) y no vele por ella con honestidad no encontrará el olor del Jardín".

(Hadiz número 2201 del libro Sahih Bujari, compendio de sus hadices por Imam Zainudin Ahmad e Ibn 'Abdal Latif Az-Zubaidi, traducido al español por Hayy Abdul Ghani Melara Navío)
 
 

La Hora


De Abu Huraira, que Allah esté complacido con él, que el Mensajero de Allah, al que Allah le dé Su gracia y paz, dijo:
"La Hora no tendrá lugar hasta que no luchen entre sí dos grandes facciones habiendo entre ellas una gran matanza y las dos llamen a una misma cosa (tengan el mismo din).
Y hasta que no surjan cerca de treinta dayyal mentirosos, pretendiendo todos ellos ser el Mensajero de Allah.
Y hasta que el conocimiento no sea suprimido, abunden los terremotos, el tiempo se acerque, las fitnas aparezcan y abunden los tumultos, que son las matanzas.
Y hasta que no se multiplique entre vosotros la riqueza y abunde tanto que al dueño de la misma le cueste encontrar quien acepte su limosna hasta el extremo de que aquel al que se la ofrezca le diga: "No tengo necesidad de ella".
Y hasta que la gente no compita en quien construye más alto.
Y hasta que un hombre no pase por la tumba de otro y diga: "Ojalá y estuviera en su lugar".
Y hasta que el sol no salga por su poniente. Y cuando lo haga, todos creerán pero ese será el momento en que a nadie, que no haya creído antes o no haya adquirido algún bien en su creencia, le valdrá creer.
Y la Hora tendrá lugar cuando dos hombres (vendedor y comprador) desplieguen su ropa entre ambos y no lleguen a ningún trato ni la recojan (la doblen para guardarla).
Y la Hora tendrá lugar cuando un hombre después de haber ordeñado a su camella no tome la leche (no llegue a tomarla).
Y la Hora tendrá lugar cuando un hombre repare su abrevadero y no dé de beber en él.
Y la Hora tendrá lugar cuando se lleve la comida a la boca y no la coma (no llegue a comerla)".

(Hadiz número 2198 del libro Sahih Bujari, compendio de sus hadices por Imam Zainudin Ahmad e Ibn 'Abdal Latif Az-Zubaidi, traducido al español por Hayy Abdul Ghani Melara Navío)
 
 
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